No sabía qué esperar cuando empecé el curso. Hacía más de 4 años que no daba clases de español para extranjeros, algo que siempre me ha encantado y que me abrió el camino para ser profesor.
Mi primera sorpresa fue encontrarme con solo 5 alumnos... en mis clases regulares en la universidad en mis grupos suele haber unos 30 alumnos. Así que, pensé, vamos a ser una familia. Lo que no sabía es qué tipo de familia, pues cuando los grupos son pequeños la vida puede ser un cielo o un infierno.
Pues bien... fue un cielo. Y me he pasado gran parte del verano sintiendo una especie de melancolía, como despidiéndome de algo hermoso que se extingue lentamente, como un atardecer. Los alumnos no sabían que estas semanas eran las últimas semanas de mi vida en esta universidad, pues el próximo semestre trabajaré en otra. Y amo esta universidad... en ella di clases por primera vez como profesor universitario... en ella estudié una maestría y viví mi primera etapa en México.... en ella conocí a mi esposa y me enamoré de una forma diferente a todas las que había experimentado hasta entonces. No sé... esta universidad es uno de esos lugares del mundo donde he sido feliz.
Los alumnos, sin saberlo, acompañaron mi camino de nostalgia estas semanas. Y le pudieron azúcar a esa despedida. Aprendieron mucho, lo sé, pero, sobre todo, creo que disfrutaron la experiencia. Ese es mi objetivo como profesor... no es enseñar una serie de contenidos del programa (algo muy limitante en muchos sentidos), sino crear una experiencia de aprendizaje positiva, algo que encienda la curiosidad y las ganas de progresar de los alumnos y de mí mismo.
Creo que entre todos lo logramos. Y doy gracias a la vida por ser tan generosa conmigo, por darme tanto
Español 2 verano UDLAP
miércoles, 22 de julio de 2015
martes, 30 de junio de 2015
El objeto especial y la Gestalt
Hoy los alumnos me impresionaron. Fue muy bonito sentir las conexiones que hay entre ellos, su amor al deporte, a la música, a los amigos. Y me llevaron a explicar de forma global lo que yo llamo “la alta tecnología del pasado” que tiene el español, o sea, esa capacidad para distinguir entre el Pretérito (formé), para la narración, y el Imperfecto (formaba) para la descripción.
Creo que hoy los alumnos empezaron a pensar intensamente en esa diferencia. A veces pienso que el beneficio más profundo de aprender un idioma no es sólo las puertas que abre para comunicarse con una comunidad cultural diferente. Es, además, una forma de entrenar la mente, de volvernos más conscientes, sensibles, inteligentes. No es automático, claro, pero es hermoso sentir ese beneficio mental. Es hermoso pensar en el lenguaje... y especialmente pensar en otros lenguajes, en otras formas de organizar el mundo y nuestra percepción de la realidad.
¿Cuál es el fondo y cuál la figura? Eso es lo que hace la mente, en español, cuando usa Pretérito vs. Imperfecto. Con el pretérito (fui), la figura (o sea, lo que se enfatiza, lo que se pone en primer plano) es la acción como evento de una historia, de una narración, sin importar cómo transcurre esa acción; en Imperfecto (era), por el contrario, la figura es el proceso mismo de la acción, su descripción. Así que hoy, inventamos entre todos una nueva forma de explicar Pretérito/Imperfecto, de acuerdo a las leyes de la percepción de la Gestalt. ;-)
Además, hoy sentí que el hielo sigue derritiéndose entre nosotros. Empezamos a reir, a sentirnos más cómodos. No sé... voy a extrañar las clases de español cuando el próximo semestre regrese a mis actividades como profesor de escritura académica y como investigador.
Creo que hoy los alumnos empezaron a pensar intensamente en esa diferencia. A veces pienso que el beneficio más profundo de aprender un idioma no es sólo las puertas que abre para comunicarse con una comunidad cultural diferente. Es, además, una forma de entrenar la mente, de volvernos más conscientes, sensibles, inteligentes. No es automático, claro, pero es hermoso sentir ese beneficio mental. Es hermoso pensar en el lenguaje... y especialmente pensar en otros lenguajes, en otras formas de organizar el mundo y nuestra percepción de la realidad.
¿Cuál es el fondo y cuál la figura? Eso es lo que hace la mente, en español, cuando usa Pretérito vs. Imperfecto. Con el pretérito (fui), la figura (o sea, lo que se enfatiza, lo que se pone en primer plano) es la acción como evento de una historia, de una narración, sin importar cómo transcurre esa acción; en Imperfecto (era), por el contrario, la figura es el proceso mismo de la acción, su descripción. Así que hoy, inventamos entre todos una nueva forma de explicar Pretérito/Imperfecto, de acuerdo a las leyes de la percepción de la Gestalt. ;-)
Además, hoy sentí que el hielo sigue derritiéndose entre nosotros. Empezamos a reir, a sentirnos más cómodos. No sé... voy a extrañar las clases de español cuando el próximo semestre regrese a mis actividades como profesor de escritura académica y como investigador.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
